El ojo seco es una reducción en la habilidad de sus ojos para producir suficientes lágrimas. El ojo seco puede afectar a hombres y mujeres, pero las personas más susceptibles son las mujeres menopáusicas y aquellas que padecen de artritis. Algunas personas experimentarán alguna forma de ojo seco durante el transcurso de su vida debido a factores ambientales, tales como la calefacción o aire acondicionado, así como a factores ocupacionales, y en momentos en que hay poca cantidad de parpadeo, por eventos netamente fisiológicos (normales) en actividades prolongadas, como uso de computadores, lectura, cine, etc. Algunos de los síntomas del ojo seco son sensación de ardor en los ojos, una sensación persistente de arena en los ojos, una disminuida tolerancia a los lentes de contacto, o sensibilidad a la luz.
¿Qué causa el ojo seco?
Por el envejecimiento celular normal del ser humano, nuestro cuerpo experimentan una reducción normal en la producción de lágrimas. Sin embargo, ciertas enfermedades y condiciones médicas, tales como la artritis y el embarazo, así como factores ambientales y medicamentos pueden también ocasionar ojo seco. Algunas de las causas más comunes del ojo seco son:
¿Cómo se diagnostica el ojo seco?
Su oftalmólogo puede examinar sus ojos y determinar si tiene los síntomas. El especialista puede llevar a cabo la prueba de Schirmer - una manera rápida y sin dolor de medir la producción lagrimal.
¿Cómo podemos tratar un ojo seco?
Dependiendo de la severidad de su condición, hay varias opciones para el tratamiento del ojo seco. Si sospecha que tiene ojo seco, consulte a su oftalmólogo, quien determinará el tratamiento apropiado. A continuación detallamos algunos ejemplos para el tratamiento del ojo seco:
